ENFERMEDAD OBSTRUCTIVA PULMONAR CRÓNICA

Enfermedad Obstructiva Pulmonar Crónica

¿Qué es?

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es una enfermedad crónica de los pulmones que disminuye la capacidad para la respiración. La mayoría de las personas con esta molestia presenta tanto las características de la bronquitis crónica como las del enfisema pulmonar. En estos casos, denominamos la enfermedad EPOC. Cuando usamos el término EPOC de forma genérica, nos estamos refiriendo a todas las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas más comunes: bronquitis crónica, enfisema pulmonar, asma bronquial y bronquiectasias. Entre tanto, en la mayoría de las veces cuando hablamos en EPOC propiamente dicho,  nos estamos refiriendo a la bronquitis crónica y al enfisema pulmonar.

La bronquitis crónica está presente cuando una persona tiene tos productiva (con moco) en la mayoría de los días, por lo menos tres meses al año, en dos años consecutivos. Pero otras causas de tos crónica, como infecciones respiratorias y tumores, deben ser excluidas para que el diagnóstico pueda ser confirmado.

El enfisema pulmonar está presente cuando muchos alvéolos en los pulmones están destruidos y los restantes quedan con su funcionamiento alterado. Los pulmones son compuestos por incontables alvéolos que son diminutas bolsas de aire, donde entra oxígeno y sale gas carbónico.

En la EPOC hay una obstrucción al flujo de aire, que ocurre, en la mayoría de los casos, debido al tabaquismo de mucho tiempo Esta limitación en el flujo de aire no es completamente reversible y, generalmente, crece con el pasar de los años.

¿Cómo se desarrolla?

La EOPC se desarrolla después de muchos años de tabaquismo o exposición al polvo (cerca de 30 años), llevando a daños en todas las vías respiratorias, incluyendo los pulmones. Estos daños pueden ser permanentes. El tabaco contiene irritantes que inflaman las vías respiratorias y causan alteraciones que pueden llevar a la enfermedad obstructiva crónica.

¿Qué se siente?

Los síntomas típicos de EPOC son: tos, producción de moco, acortamiento de la respiración. Algunas personas desenvuelven una limitación gradual a los ejercicios, pero la tos solamente surge eventualmente. Otras, acostumbran tener tos con expectoración (moco) durante el día, principalmente por la mañana, y tiene mayor facilidad de contraer infecciones respiratorias. En este caso, la tos empeora, la expectoración (moco) se torna verdusca o amarilla, y la falta de aire podrá empeorar, surgiendo, a veces, ruido respiratorio (sibilancia.) A medida que los años pasan y la persona sigue usando tabaco, la falta de aire evoluciona. Puede empezar a surgir con actividades mínimas, como vestirse o peinarse, por ejemplo. Algunas personas con EPOC grave podrán presentar una fragilidad en el funcionamiento del corazón, con surgimiento de hinchazón en los pies y piernas.

¿Cómo se diagnostica?

El médico hace el diagnóstico fundamentado en las alteraciones identificadas en el examen físico, adicionado a las alteraciones referidas por el paciente y su prolongada exposición al tabaco. El médico podrá, aún, solicitar exámenes de imagen o de función pulmonar, además de pruebas de sangre. Todos los exámenes complementares van a corroborar el diagnóstico de EPOC. Los exámenes de imagen, como la radiografía o tomografía computarizada del tórax mostrarán alteraciones características de la enfermedad. La espirometría, que es un examen que demuestra como está la función pulmonar, usualmente, demuestra la disminución de los flujos aéreos. En este examen, la persona inspira profundo y sopla en un aparato que medirá los flujos y volúmenes pulmonares. Otro examen importante es la gasometría arterial, en el que es retirada sangre de una arteria del paciente y en él es medida la cantidad de oxígeno. En las personas con EPOC, la oxigenación está frecuentemente disminuida.

¿Cómo se trata?

La primera cosa a hacer es dejar de fumar. En las personas con gran dificultad para dejar de fumar, pueden ser utilizadas medicaciones que disminuyen los síntomas por la abstinencia del tabaco. Los broncodilalatadores son medicamentos muy importantes en el tratamiento. Pueden ser utilizados de varias formas: a través de nebulizadores, MDI (Inhalador de dosis medida, Spray con líquido y aire comprimido o con polvo seco), comprimidos, jarabe o cápsula de inhalar. Los médicos acostumbran indicar estos medicamentos a través de, cápsulas de inhalación o nebulizadores, por que presentan efecto más rápido y eficaz, además de tener menos efectos colaterales. Entretanto, los medicamentos corticoides también pueden ser útiles en el tratamiento de algunos pacientes con EPOC. El uso de oxígeno domiciliar también podrá ser necesario en el tratamiento de la persona con EPOC, mejorando la calidad y prolongando la vida del enfermo. Además, la rehabilitación a través de orientación y ejercicio también podrá ser indicada por el médico con el intuito de disminuir los síntomas de la enfermedad, la capacidad y limitaciones del individuo, tornando su día-día más fácil.

Debemos recordar la importancia de la vacuna contra gripe (anual) y neumonía que, generalmente es aplicada una sola vez.

¿Cómo se previene?

Evitar fumar es la única forma de prevención de la enfermedad. La terapia de reposición de nicotina o el uso de una medicación llamada bupropiona podrá auxiliar en este sentido.

Preguntas que se puede hacer al médico.

Tiene el médico cómo antever los casos de fumantes que evolucionarán para tal enfermedad?

¿Cuáles son las principales diferencias entre EPOC y asma bronquial?

¿Qué hay de nuevo en el tratamiento de la EPOC?

¿Qué pacientes necesitarán rehabilitación pulmonar como auxilio en el tratamiento?